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Perfumerías
Avenida sumó en la tarde de ayer frente al USP CEU
Estudiantes una nueva victoria que le permite asentarse un
poco más en los puestos altos de la clasificación.
Las charras, apoyadas por una nutrida y ruidosa representación
de su hinchada se enfrentaron con un Estudiantes en alza tras
dos victorias consecutivas, que plantó cara en un igualado
primer cuarto, pero que acabó claudicando en un segundo
cuarto que dejó el partido prácticamente sentenciado.
A falta de la segunda mitad, en la que Avenida sentenció
el resultado definitivo, consiguiendo así su séptima
victoria consecutiva.
El partido comenzó con mucha igualdad. Durante los
primeros minutos de juego las anfitrionas tomaron la iniciativa
mandando en el marcador, aunque de manera poco significativa.
Gracias, principalmente, a la anotación de Eldebrink,
que jugó en los primeros compases como escolta.
A Avenida, aún un poco frío, le costaba algo
más encestar, yendo a remolque en el electrónico,
eso sí, muy de cerca. Alcanzado el ecuador del cuarto,
las charras empataron el todavía exiguo marcador (9-9).
A partir de entonces fueron las visitantes las que mandaron
en el electrónico, con las estudiantes siguiéndoles
el paso muy de cerca. Con esta tónica continuó
desarrollándose el cuarto hasta el último minuto,
cuando las madrileñas volvieron a poner las tablas
en el resultado (18-18) de cara al segundo periodo.
Avenida mejoró en defensa en los segundos diez minutos
y les fue muy bien ya que en los primeros compases mantuvieron
al Estudiantes con sólo dos puntos durante cuatro minutos,
anotando tan solo 4 en ocho minutos y medio (22 a 39).
El juego de Avenida, sin ser espectacular, les sirvió
para ir ganando seguridad jugada a jugada, imponiendo así
su autoridad en los minutos previos al descanso, que se alcanzó
con la nada desdeñable ventaja de 15 puntos para las
visitantes (29-44).
Tras el paso por vestuarios, Avenida salió dispuesto
a sentenciar el partido, y así en tres minutos aumentó
su ventaja hasta más de los 20 puntos (29-51). La situación
sirvió de revulsivo para las colegiales, que se enrabietaron
y cambiaron de actitud buscando recortar la diferencia de
cara al último cuarto. Las madrileñas tuvieron
las líneas de defensa y redoblaron la agresividad,
lo que empeoró el ataque charro, que se estancó,
reduciendo la anotación de Avenida.
Sin embargo, el nivel ofensivo del Estudiantes no estaba
a la altura de su defensa. Las madrileñas atacaban
con inseguridad, ansiedad y prisas, sin llegar a crear jugadas
claras, encontrándose una y otra vez con el muro defensivo
de las charras, que mantenían una diferencia de 20
puntos que dejaba el partido listo para sentencia a falta
de 10 minutos (37-57), gracias en parte al buen rebote defensivo.
El asalto final no deparó ningún sobresalto,
a excepción de dos triples consecutivos de Ferrari,
en los primeros minutos de juego, que no llegaron a mayores
consecuencias. Durante el tiempo restante, Avenida se dedicó
a rubricar su victoria, tratando de ofrecer un poco de espectáculo
al entregado público, que las había animado
sin descanso durante todo el partido. Se llegó así
a los últimos minutos del partido, sin otra cosa por
decidir que la diferencia en el marcador, que finalmente fue
de 22 puntos, aprovechando el técnico visitante para
repartir minutos entre todas sus jugadoras. |