|
Perfumerías
Avenida hizo buernos los pronósticos previos al encuentro
de esta tarde y se impuso con más facilidad de la prevista
a Cadí la Seu d'Urgell en el Pabellón de Würzburg.
Las de José Ignacio Hernández controlaron el
choque de principio a fin sin dar margen a la sorpresa, dejando
muy buenas sensaciones que confirman que el equipo atraviesa
un momento muy dulce.
La resistencia del equipo visitante, entrenado por Víctor
Lapeña, duró menos de cinco minutos. Ese fue
el tiempo que tardó en comenzar a carburar el equipo
azulón. Anna Montañana fue la más destacada
de los primeros minutos, acaparando casi todo el protagonismo
anotador en Perfumerías Avenida (como ejemplo, un triplazo
de la valenciana en el último segundo del primer cuarto
que puso boca abajo el pabellón). Eso sí, la
defensa, ese aspecto del juego que siempre funciona tan bien
en los equipos de José Ignacio Hernández, volvió
a ser la pieza angular en la que se fundamentó el triunfo
charro. Al final de los primeros diez minutos ya se veía
que Avenida iba por el buen camino (18-13).
En el segundo cuarto, las salmantinas siguieron dominando
al cuadro ilerdense aunque, eso sí, sin pasar el rodillo.
No en vano, la escuadra de Víctor Lapeña cuenta
con jugadoras del nivel de las hermanas Luz, Sarah Mckay o
Jenny Benningfield; entre todas ellas consiguieron mantener
viva la esperanza de continuar más minutos en el partido.
Su trabajo, principalmente el de Silvia Luz, hizo que las
diferencias no fueran muy abultadas al término del
segundo parcial (36-27) aunque Avenida seguía demostrando
estar un par de peldaños por encima de la Seu.
Tras el paso por los vestuarios, Perfumerías Avenida
aumentó un par de velocidades el funcionamiento de
su maquinaria. Aumentó, así mismo, aún
más su intensidad defensiva, secando por completo a
las anotadoras del equipo catalán. Fue un cuarto para
el disfrute del público, con multitud de balonces robados,
defensas espectaculares que no permitieron tirar a las visitantes
en los 24 segundos de posesión... Y eso fue en defensa,
porque en ataque comenzó la exhibición de Blanca
Marcos desde el perímetro y el showtime de Anna Montañana,
Clara Bermejo y Anke de Mondt repartiendo asistencias por
doquier. Con todo ello, Perfumerías Avenida dejó
cerrado el encuentro al final del tercer acto, al que se marchó
ya con una diferencia de 17 puntos (55-38).
A pesar de que sólo un milagro podía hacer que
el partido se le escapara de las manos a Avenida, el equipo
charro no bajó la intensidad de su defensa y continuó
castigando a Cadí la Seu con un festival de lanzamiento
a canasta. La canterana Blanca Marcos fue la protagonista
de la recta final del encuentro, con tres triples casi consecutivos
que provocaron que la afición corease el nombre de
"la más joven de la clase". José Ignacio
Hernández premió el esfuerzo de Blanca cambiándola
a falta de un minuto del final, momento en el que recibió
una cerrada ovación por parte del respetable, que una
vez más lleno el pabellón de Würzburg.
Hay que destacar también la reaparición en la
pista de Sheila Alaña, que no disputaba ni un minuto
con Avenida desde el partido contra EBE Promociones de Santa
Eulalia. Fueron unos minutos finales que, para algunos se
consideran de la basura, pero que para otros muchos fueron
puro disfrute. Y es que ganar por 29 puntos a cualquier rival
es un motivo de alegría (y más si es un rival
como la Seu, que ni mucho menos es de los peores de la Liga
Femenina).
Con la bocina del final del encuentro se consumó la
quinta victoria consecutiva de Perfumerías Avenida
(no conoce la derrota desde el partido contra Arranz Jopisa
Burgos), un triunfo importante que mantiene al cuadro perfumero
a una victoria del invicto líder Ros Casares Valencia,
que sufriói más de lo previsto para ganar al
Extremadura Dato Badajoz en tierras pacenses (46-59). Ahora,
casi sin tiempo para descansar, Avenida se enfrenta al viaje
más largo de su historia: deberá recorrer más
de 7.000 kilómetros para enfrentarse el próximo
miércoles a Ekaterinburgo. Pero eso será la
semana que viene. Ahora toca descanasr con el dulce sabor
de la victoria y la conciencia tranquila de quien ha hecho
con nota los deberes.
|