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Este Avenida sigue
ofreciendo dos caras. Es capaz ofrecer minutos de juego muy
lúcidos y, de repente, convertirse en un equipo mediocre
por culpa, sobre todo, de una falta de concentración
que le lleva a cometer sucesivos errores. Esas dos caras,
la de Jekyll y la de Hyde, las dejó ver de nuevo ayer
ante el Celta Indepo que a falta de un minuto para el final
aun comandaba un encuentro que llegó a dominar por
doce puntos
Del toma y daca inicial sacó ventaja el conjunto gallego
que supo aprovechar el acierto desde el exterior de jugadoras
como Blanca Marcos, Torrens o Nicholls, y que Avenida se mostraba
incapaz de sacar ventaja de un interior teóricamente
superior pero en el que Snow estaba desaparecida mientras
las apariciones de Willingham eran contadas.
Con una pequeña ventaja de cuatro puntos a favor de
las gallegas comenzó un segundo cuarto que al poco
de iniciarse vio como Michelle Snow recibía una técnica
al protestar con un puñetazo a la canasta una falta.
La acción pareció descentrar a un equipo local
que ya había dado muestras de falta de concentración
en algunas acciones y Celta comenzó a abrir hueco.
Los cortes hacia canasta de sus exteriores buscando la falta
o una asistencia cómoda hacian mucho daño y
Hernández se vio obligado a mover el banquillo en busca
de soluciones cuando la diferencia se fue hasta los doce puntos.
Pareció encontrarlas volviendo a situar a Willinham
y a Basko sobre la pista porque las locales se situaron apenas
a un punto tras un parcial de 13-4, pero los errores volvieron
y con un triple y un robo de balón las visitantes se
fueron a vestuarios con un preocupante 35-41.
Con Domínguez al mando Avenida volvió a igualar
el choque en la reanudación pero apenas lo consiguió
y se situó un punto por delante, surgió la figura
de Alba Torrens que ofreció una lección de fundamentos.
La alero mallorquina se echó a su equipo a la espalda
y aprovechando que las locales volvían a desaparecer
en ese extraño agujero negro que las engulle de vez
en cuando, el Celta recuperó el mando. El encuentro
caminaba por una senda peligrosa y a diez minutos para el
final la diferencia se establecía en diez puntos. Con
Snow fuera del partido después de una nueva acción
que la enfrentó a los colegiados, Willingham y Gunta
Basko aparecieron para comandar la remontada. Avenida se centró
cuando más lo necesitaba, apretó un poco más
defensa y encontró la vía necesaria para acometer
la canasta del equipo vigués. Willingham y Stampalija
abrieron espacios en la zona para facilitar que sus exteriores
penetraran y ahí, físicamente muy superiores
a sus rivales, encontraron la ventaja. Cada acción
se convertía en canasta o, sobre todo, en personal
y aunque faltó acierto desde la línea de tiro
libre punto a punto la diferencia se vio reducida. Así
se entró en el último minuto con 69-67 en el
marcador. Justo entonces Blanca Marcos recuperó un
balón pero Anke se lo volvió a robar y Domínguez
encontró el pase idóneo para que Stampalija
sentenciara un triunfo que era clave retener. |