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El Salamanca se dio un festín
a costa de un Celta ya de vacaciones, y que fue un sparring
en el último partido de la temporada en el Helmántico.
El Salamanca se despidió de su afición
con una goleada que pudo ser aún mayor ya que,
además de los tres goles logrados, hubo otros
dos que fueron anulados.
El Salamanca buscó más la portería
contraria que su rival y suyas fueron las mejores aproximaciones,
como la que protagonizó Toti en el minuto 17,
tras plantarse solo ante Esteban, si bien su disparo
se fue ligeramente por encima del larguero.
En el minuto 24 llegó el primer disparo a puerta
del Celta, gracias al saque de una falta desde la frontal
en la que Agus le pegó raso y Pagola atrapó
sin muchos problemas.
La segunda mitad arrancó con el Salamanca volcado
sobre la portería del Celta de Vigo y, así,
a los dos minutos, llegó el primer tanto tras
una buena acción individual de Botelho, que sirvió
para que Dañobeitia batiera a Esteban de tiro
cruzado y sin oposición.
El partido transcurría sin más historia
hasta que, en el minuto 58, Toti aprovechó un
pase de Quique Martín y, tras superar a Lucas,
consiguió marcar ante la salida de Esteban. El
Celta tuvo su ocasión para aproximarse en el
marcador en el minuto 64, cuando Catalá sacó
un balón bajo palos una vez Pagola estaba ya
totalmente batido.
En el minuto 66, el Salamanca pudo sentenciar el encuentro,
ya que el colegiado pitó un dudoso penalti de
Lequi sobre Dañobeitia que Quique Martín
no pudo transformar tras una buena intervención
de Esteban.
El encuentro quedó totalmente sentenciado a falta
de 15 minutos para el final, cuando Pelegrín
remató de cabeza a la salida de un córner
y colocó el balón en la escuadra derecha
de Esteban.
Cuando el partido ya estaba en su recta final, y con
el público festejando el partido de su equipo,
el Celta acortó distancias con un gol en propia
puerta que marcó Pelegrín al tratar de
despejar.
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