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Después de una primera mitad soporífera,
en la que el equipo de David Amaral estuvo muy bien
asentado sobre el césped y tuvo el balón
en su poder continuamente ante un Zaragoza que lo despreció,
en los segundos 45 minutos varió la decoración
sustancialmente con un conjunto maño más
entonado y que le dio mejor trato al balón. Desde
el pitido inicial, ambos equipos parecían haberse
intercambiado el estilo de juego, con un Salamanca que
se hizo dueño del esférico y lo manejaba
en largas combinaciones, aunque sin profundidad, y un
Zaragoza igual de nulo a la hora de llegar al portal
contrario pero con una filosofía futbolística
muy diferente, juego directo sin apenas toques.
Solo cuando bajó la presión de ambos conjuntos
sobre el rival, en el último cuarto de hora del
primer periodo, comenzaron a surgir ocasiones aunque
ninguna de ellas fue lo suficientemente clara porque
los porteros apenas intervinieron. La mejor en el primer
tiempo fue un remate de cabeza del local Ricardo Oliveira
en el minuto 40, tras un centro de Juan Pablo Caffa,
que envió ligeramente alto cuando se encontraba
solo y parecía que el destino del balón
serían las mallas de la portería de Alberto
Cifuentes.
El descanso cambió la tendencia del encuentro,
ya que en apenas quince minutos se habían generado
más ocasiones de marcar que en toda la primera
mitad y que se las repartieron ambos conjuntos. Además,
el Salamanca ya no dominaba el balón como en
el primer periodo y era el conjunto de Marcelino García
Toral el que intentaba jugarlo en lugar de dar pelotazos
y mostraba más ideas y ponía más
velocidad en el juego. Varios errores del equipo charro
en cesiones al portero llevaron el nerviosismo a la
zaga foránea en el inicio de este segundo periodo,
pasando por momentos de tensión.
Cuando el juego se había estabilizado y las ocasiones
habían remitido apareció Braulio Nóbrega,
que apenas llevaba siete minutos sobre el césped,
para marcar en el minuto 78 el tanto que a la postre
sería el de la victoria y el que le daba el liderato
al conjunto maño. En el tiempo de prolongación
David Catalá pudo haber empatado en un error
de la zaga local pero envió el balón alto
y Braulio, a continuación, estuvo a punto de
sentenciar definitivamente la contienda aunque Alberto,
con su salida, lo evitó. |