| El Salamanca
derrotó a Las Palmas en un aceptable encuentro
e impidió que el equipo amarillo confirmara la
ligera reacción que evidenció frente a
su rival regional, el Tenerife, en la pasada jornada.
Ambos conjuntos protagonizaron un primer tiempo vistoso,
de alternativa múltiples en la presión,
fundamentalmente, durante la media hora inicial, y además
adobado con situaciones de elevado peligro ante las
respectivas porterías.
Empezó Jorge Lorenzo -minuto 3-, cuando remató
de cabeza un servicio certero de Gañán
desde la derecha, al que replicó Nacho González
con una sensacional parada. Seis minutos más
tarde, los locales anduvieron igual de contundentes.
Pitu y Yuri enviaron el balón a la madera; aquel
al travesaño y el otro, el rebote, a uno de los
postes.
Mantuvo el cerco el equipo amarillo sobre su adversario
y al cuarto de hora, entre Nauzety Pitu inventaron una
acción de estrategia en un saque de esquina;
éste sirvió a Darino, que entraba en área
desde atrás y remató para que Alberto
se luciera en excelente palomita y desviara el esférico
desde una escuadra.
El continuo toma y daca lo prolongó Vasco con
un zapatazo desde la frontal del área que se
marchó cruzado de los tres palos.De ahí
al descanso, la labor decayó de manera ostensible,
aunque se registró otra clara oportunidad para
Trashorras, quien, a escasa distancia de la portería
y libre de marca, no acertó a rematar bien un
pase que le dió Pitu.
En la reanudación
atacó de entrada el cuadro insular pero pronto
se encontró con un tanto en contra, el que anotó
a placer Jové tras sortear a Nacho González.
Poco le duró el contento al equipo salmantino,
porque Juanma, de cabeza, empujó después
de un libre directo que ejecutó Trashorras.
Una doble acción casi simultánea, gol
en centro cerrado de Quique Martín y lesión
del futbolista japonés Fukuda - había
reaparecido momentos antes tras unas semanas de inactividad
por problemas musculares-, marcó el devenir del
juego, ya que el conjunto amarillo quedó en inferioridad
numérica al haber realizado su técnico,
Juan Manuel Rodríguez, los relevos reglamentarios.
A golpes de balones a la olla trataron los jugadores
isleños de revertir o al menos empatar el partido,
pero ni Adrián, en dos ocasiones, ni Trashorras
en otra, lograron esos propósitos, porque se
encontraron bien posicionado a Alberto o les faltó
puntería. Por su parte, el Salamanca se limitó
a defender de manera organizada, a esperar alguna acción
de contragolpe para apuntillar y, en cualquier caso,
a ralentizar el juego y dejar pasar los minutos para
certificar la consecución de tres merecidos puntos.
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