| El Salamanca
del tinerfeño David Amaral ratificó su
condición de líder y dejó petrificado
a un Tenerife, que recibió una injusta recompensa
al esfuerzo y trabajo realizado sobre el terreno de
juego.
Las expectativas iniciales que, a priori, se esperaban
de tinerfeños y salmantinos se cumplieron casi
que desde los instantes iniciales, puesto que ambos
no escatimaron esfuerzos para adueñarse de los
tres puntos en juego.
Después de unos entusiastas diez primeros minutos
en los que ambos contendientes se emplearon con muchísima
intensidad pero sin rondar apenas las respectivas áreas,
llegó el tanto visitante del experimentado Quique
Martín, que con una zapatazo desde fuera del
área batió a un inédito y, sobre
todo, atónito Luis García.
Pero tras unos minutos de intranquilidad en los que
el cuadro blanquiazul que estuvo a merced de su rival,
llego en el 20 el tanto de Nino con un lanzamiento raso,
después de una asistencia al hueco de Kome, y
sin apenas dejar que su rival se recompusiese, llegó
el segundo con un disparo cruzado de Juanlu tras pase
de Nino.
Pero una vez superada la media hora, la confusión
se apoderó de nuevo de los salmantinos, y pudieron
haber encajado algún tanto más, pero Alberto
se encargó de evitarlo, primer al detener un
lanzamiento de Nino y luego otro de Kome, mientras que
un cabezazo de Nino se fue lamiendo uno de los palos.
En la recta final de este primer periodo, la fortuna
o la pericia de Azkorra le hizo un guiño a la
escuadra de David Amaral, puesto que el espigado delantero,
con una ruda pero efectiva vaselina batió a un
adelantado Luis García, después de aprovechar
un erróneo despeje de Héctor.
La segunda parte se inició con un dominio alterno
en la posesión del balón y mucho desenvoltura
en las cercanías de ambos áreas, sobre
todo por parte de los locales, así Kome, de cabeza,
y poco después Nino, intentaron inquietar a Alberto,
pero el choque sufrió un radical vuelco en el
minuto sesenta, cuando Héctor detuvo con la mano
un pase de Miku dentro del área.
El nuevo tanto de Quique Martín conseguido desde
el punto de penalti vino acompañado de la expulsión
del defensa, por lo que el encuentro se puso de claro
color salmantino, disponiendo de varias ocasiones con
las que incrementar la ventaja como las de Paulo Sergio
que disparó alto, Miki que lanzó fuera
y en la recta final Botelho lo hizo a los guantes de
Luis García.
Por parte tinerfeña Nino intentó igualar
con un lanzamiento que el portero rechazó, lo
mismo que hizo el meta con otro de Alfaro en la prolongación.
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