| El Gimnástic derrotó
al Salamanca (2-0) y le apartó del liderato,
en un partido en el que los de Amaral demostraron buenas
maneras, mientras que el equipo de Ferrando, a tirones
y con más ímpetu que fútbol, impuso
su mayor calidad en los últimos metros para conseguir
la primera victoria en su propio estadio.
Salió dominando el encuentro el Salamanca, sin
prisa y bien aposentado sobre el terreno de juego. El
Nástic iba acelerado y no lograba triangular,
cosa que sí hacía el Salamanca, que estuvo
a punto de inaugurar el marcador a los diez minutos,
con una jugada que dejó sólo a Isaac ante
Rubén, que sacó de forma magistral. Hasta
ese momento el Nástic sólo había
realizado alguna aproximación sin peligro.
El propio Isaac pudo marcar nuevamente tres minutos
después, tras una pésima cesión
de Bauzá al contrario que acabó en los
pies de jugador charro, cuyo lanzamiento salió
lamiendo el palo.
El Nástic tuvo su réplica con un disparo
a bocajarro de Moisés que Catalá tuvo
que sacar bajo palos como pudo a córner. La jugada
espoleó a los locales, que se fueron arriba con
más ímpetu, aunque con escaso acierto.
Pese a la mejora local, el Salamanca no fue a menos
y no le perdió la cara al partido. De hecho no
le costó demasiado volver a tener el control
del balón y las oportunidades. La más
clara pasada la media hora, cuando un disparo de Dañobeitia
salió rozando el palo.
En los instantes finales de la primera parte el Nástic
se fue nuevamente hacia la portería contraria,
y estuvo a punto de marcar tras una falta ensayada que
acabó con un disparo de Campano que se fue alto
por poco.
La lata se abrió en los primeros instantes de
la segunda mitad. Fue tras una jugada de Campano por
la banda derecha que acabó con un centro al segundo
palo, por donde entraba Redondo, que la colocó
en el fondo de la red.
El gol hizo reaccionar al Salamanca y a su entrenador,
que dio entrada a Quique Martín buscando una
mayor presencia ofensiva. Aún así fue
el Nástic el que volvió a tener una clara
oportunidad, con un disparo de Gibanel que Alberto sacó
con muchos apuros. El Salamanca no lo volvió
a intentar hasta pasados los veinte minutos de la segunda
mitad.
El último cuarto fue de asedio total, sin pegada,
pero de dominio total para los charros, que triangulaban
hasta línea de tres cuartos sin problema. En
una de estas, Cohen lo intentó de lejos, pero
Rubén detuvo sin problemas. Al final, una contra
lanzada por Jandro acabó con un rechace que acabó
en el punto de penalti para que N'Gal, de espectacular
chilena, sentenciara el partido.
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