| Un
tanto en el tiempo de prolongación del argentino
Diego Perotti, desde el punto de penalti, evitó
la derrota de un Sevilla Atlético que tuvo que
jugar toda la segunda mitad contra el Salamanca con
uno menos tras la expulsión de Óscar Ramírez.
Cohen, en el minuto 77, logró un tanto que parecía
sentenciar el choque a favor de los visitantes, pero
cuando la derrota parecía segura, unas manos
de la zaga charra significaron un penalti que hizo justicia
tras lo visto sobre el terreno de juego.
Comenzó mandando el Sevilla Atlético,
forzando en menos de un minuto dos saques de esquina
que no tuvieron consecuencias. El ofensivo once con
el que saltó al campo el filial no tenía
más remedio que ir a por los tres puntos desde
el principio.
La Unión Deportiva, mientras tanto, trató
de no encajar un tanto que a las primeras de cambio
le complicase el partido. En el minuto 14, el brasileño
Ígor mandó a las nubes un balón
que perfectamente hubiera sido el 1-0 después
de una buena recuperación de Ismael.
Hubo mayor dominio local, pero sin capacidad para batir
la meta de los hombres de David Amaral más preocupados
en defender que otra cosa. En el 21, la mala suerte
impidió que un gran remate de Armenteros acabara
en el fondo de la meta de Alberto. Dos minutos más
tarde, primera llegada con peligro de los charros al
área hispalense. Paradón de Vargas tras
un buen disparo de Miku.
A los 38 minutos, roja directa para Óscar Ramírez.
Expulsión precedida de una falta que el colegiado
no había decretado sobre el propio lateral derecho.
Con uno más, resultaba evidente que el Salamanca
estaba más cerca de desnivelar la balanza que
los locales. Cerca estuvo de hacerlo Dañobeitia
al filo del descanso.
Mal juego
En la reanudación, con variantes obligadas en
el esquema del Sevilla Atlético, los visitantes
eran incapaces de plasmar sobre el electrónico
su superioridad numérica. Porque su juego dejaba
mucho que desear pese a encerrar en su parcela a las
jóvenes promesas de Fermín Galeote, que
defendían como oro en paño un punto que
tal y como se habían puesto las cosas sabía
a mucho.
En el 60, Miku se topó con un inspirado Vargas.
Un acierto con el que no contaba el espigado delantero
charro que ya casi celebraba el 0-1. Y 45 segundos más
tarde fue el larguero el que impidió que Totti
lograra el tanto de la jornada. El Salamanca llegaba
con peligro y la recompensa para los de Amaral parecía
inminente. La tuvo Cohen, aunque incomprensiblemente
Miku sacó bajo palos el zapatazo de su compañero.
Ismael, desde unos 40 metros, buscó desnivelar
la contienda sin éxito. Fortuna que sí
tuvo Cohen en el 77. Su golazo terminó por desmoronar
los esquemas de un Sevilla Atlético que mucho
hizo con aguantar el 0-0 después de la rigurosa
expulsión de Óscar Ramírez.
Pero cuando todo parecía perdido, penalti cometido
por el Salamanca que Perotti convirtió en un
empate poco menos que heroico.
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